Thursday, July 16, 2009

Voy a guardar esto aquí

William Carlos Williams, “To Elsie” or “The pure products of America / go crazy” from Spring and all (1923)

The pure products of America
go crazy—
mountain folk from Kentucky

or the ribbed north end of
Jersey
with its isolate lakes and

valleys, its deaf-mutes, thieves
old names
and promiscuity between

devil-may-care men who have taken
to railroading
out of sheer lust of adventure—

and young slatterns, bathed
in filth
from Monday to Saturday

to be tricked out that night
with gauds
from imaginations which have no

peasant traditions to give them
character
but flutter and flaunt

sheer rags succumbing without
emotion
save numbed terror

under some hedge of choke-cherry
or viburnum
which they cannot express-

Unless it be that marriage
perhaps
with a dash of Indian blood

will throw up a girl so desolate
so hemmed round
with disease or murder

that she’ll be rescued by an
agent—
reared by the state and

sent out at fifteen to work in
some hard-pressed
house in the suburbs—

some doctor’s family, some Elsie
voluptuous water
expressing with broken

brain the truth about us—
her great
ungainly hips and flopping breasts

addressed to cheap
jewelry
and rich young men with fine eyes

as if the earth under our feet
were
an excrement of some sky

and we degraded prisoners
destined
to hunger until we eat filth

while the imagination strains
after deer
going by fields of goldenrod in

the stifling heat of September
somehow
it seems to destroy us

It is only in isolate flecks that
something
is given off

No one
to witness
and adjust, no one to drive the car

Tuesday, April 28, 2009

My love for you allows me to pray...

My love for you allows me to pray to the spirit of eternal beauty and tenderness mirrored in your eyes or to fling you down under me on that soft belly of yours and fuck you up behind, like a hog riding a sow, glorying in the very stink and sweat that rises from your arse, glorying in the open shame of your upturned dress and white girlish drawers and in the confusion of your flushed cheeks and tangled hair.

Taken from James Joyce's love letters to Nora Barnacle

Wednesday, April 22, 2009

Wanting

I have problems wanting. I don't mean loving. I can love. I love. I love my family, I love my friends, I love my cat. I really do. The thing is that I can't seem to crave, to want things enough. I have realized that I'd rather come across new poems that new people for instance.

Tuesday, April 21, 2009

Cambio

No puedo decir que no tenga problemas con los cambios. Hay cambios que duelen. Dejar de tener dos brazos, por ejemplo, debe doler en todo sentido. Es decir, los cambios que impliquen pérdida duelen casi siempre, supongo. A menos que uno pierda una enfermedad. En fin, no puedo decir que odio el cambio pero tampoco puedo decir que lo amo. Es una generalización demasiado grande. Quizás lo que quiero decir es que entiendo que las cosas cambien. Es natural.

Uno de los cambios más recientes se llevó el proyecto 365. Decidí detenerlo. No sé muy bien aún por qué pero tuvo sentido hacerlo.

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En otro orden de ideas. He tenido como mil temas últimamente de los que me gustaría hacer un post pero siempre se me ocurren en momentos poco oportunos y luego los olvido o frente a la compu no me provoca escribirlos. Ya llegará el momento.

Sunday, March 29, 2009

Demasiado domingo en un solo domingo

No hice nada de nada.

Plaza Cubierta

Asistí a una reunión "técnica" del Festival Rock en La U representando a Fuse. Había un montón de gente en esta plaza gritando, cantando, brincando y corriendo en nombre del Señor. Me pregunto si no tuvieran esa excusa se reunirían igual para hacer lo mismo. No veo por qué no. Todos parecen divertirse y eso no tiene nada de malo. Es triste que para poder hacerlo deban tener una razón en particular más allá que simplemente pasarla bien juntos. Además hay muchos que se aprovechan de que en realidad la gente la pasa bien sólo por estar reunidos gritando, cantando, brincando y corriendo para asociar eso con sus causas particulares.

Eso es lo más "inteligente" que recuerdo haber pensado ese día.

La primera

Esto de hacer bodas es algo que tengo en la mente desde años atrás. No me había decidido antes por muchas razones, la mayoría tontas quizás alguien pudiera decir. Por una parte sólo tengo un lente y en aquel momento cuando priginalmente quise hacerlo no tenía flash, además de que los matrimonios son ceremonias que en mi libro han perdido credibilidad, entre otras cosas y no era algo que me llamara la atención atestiguar. Mucho menos el tener que lidiar con tanta gente. No voy a decir que luego de ver esta boda a través de la perspectiva fotográfica recuperé mi fe o algo por el estilo. Fue raro, percibí a los novios auténticamente felices y muy cercanos el uno del otro. Se supone que esto debería ser obvio pero lo normal, para los que no nos hemos casado aún y sólo conocemos el punto de vista del invitado, es ver a los novios con cierta distancia. Digamos que a lo lejos se ven contentos pero también estresados y si los conoces de antes y resulta que son rumberos, y en nuestro país esto es casi una regla, quizás verlos celebrando bailando y bebiendo, no sea un cambio muy drástico a salir con ellos cualquier otro día. Sólo que ahora los vemos mejores vestidos. El fotógrafo de bodas, supongo, y en buena parte así lo hice, debe permanecer lo mås cerca posible de los novios durante el día. Documentando, al menos, todo el ritual, pre y post. Esto te da un punto de vista que es más cercano al de los novios que a cualquier otro, porque hasta los padres en algún momento deben irse a peinar y vestir y tienden a perderse cosas. Es algo muy agradable de presenciar, concluí. La gente está de muy buen ánimo y la ansiedad que acompaña el proceso es muy parecida a la ansiedad de los niños que esperan la llegada del niño Jesús.

Esta fue una buena primera experiencia. Me sentí bastante cómodo. Tenía miedo de que no iba a dar la talla. Revisando el material quedé muy conforme con los resultados pero aún falta que lo vea el cliente y también falta ver el trabajo impreso. Esta última parte es la que más aprehensión me genera por ser la que menos puedo controlar, en principio, por falta de conocimiento al respecto. Ese día éramos un equipo de tres personas y una de ellas maneja este asunto todos los días, así que es muy posible que todo termine saliendo muy bien.